jueves 16 de febrero de 2012

Sin un título que redondee la idea...






"Corazón, corazón, corazón, corazón de cemento
corazón, corazón, corazón, corazón de hormigón"...
¡Cómo me gusta esa cancioncilla, por dios! La escucho y la tarareo y no me aburro. 
Estoy feliz, a pesar  que ayer sentí la cesantía aletear a mi alrededor como una gárgola malvada, hoy la situación es distinta. La cesantía sigue rondando cuan fantasma cruel pero ya poco me importa. Estoy feliz y punto. Es mi momento . La felicidad así como un constante, para mí, no existe... Solo son pequeños chispazos. Momentos, como el de ahora...
Hoy me divertí yendo de tiendas. Compré un par de baratijas y me puse a caminar por las calles alegre y liviana como un pájaro. El calor sulfúrico del verano en realidad poco me afecta, es más hasta parece un complemento.  Avanzo y hago   lo que más me gusta; observar, mirar vidrieras, oír conversaciones, imaginar lo que piensan esas personas que avanzan raudas hacia la estación del metro como autómatas; pasar por enfrente de almacenes atestados de seres en busca de no se qué; Sentir los  aromas de mil cocinerías que perfuman el aire y lo hace respirable. Eso, un día como éste hay que aprovecharlo... No hay apuro, tomo mi tiempo. El mundo me parece lleno de infinitas posibilidades.
La ciudad parece envolverme con su oleada de sensaciones. En cada movimiento hay como una sorpresa oculta, algo nuevo y pretendo ir descubriendolo.  Tal vez esté en el verdor de los árboles del parque, o en el azul diáfano del cielo al atardecer; en los ojos de la gente, en el ir y venir y el ajetreo; en el griterío y el zumbido los automóviles, las micros, los camiones, los vendedores que arrastran los pies y se balancean;en  las bandas de viento; en los perros vagabundos que me saludan efusivos;  en el campanilleo de la iglesia y en el alto y extraño canto de un avión en lo alto... Lo que sí es una certeza es que aquí  esta lo que amo: la vida, Santiago, este instante de febrero.

martes 3 de enero de 2012

Bloguito te actualizo :P


La gente de las altas esferas cibernéticas aún habla de los fénomenos de los blogs. Y yo me siento tan al margen. Porque para mí, mi bló, no es un fenómeno. No es masivo, y casi no hay comentarios, nadie sabe ni siquiera que existe. Por lo tanto para mi esto es un tanto mas cómodo y privado que escribir cada día en un nuevo documento del Word y nada mas.

Bueno, tenía pensado escribir algo más pero se me olvidó. Se me puso porfiada la máquinita y se me esfumaron algunas ideas. Seguramente no habrá sido nada nuevo. Seguramente mas de lo mismo. A pesar de todo estoy de buen humor, tengo un poco de sueño y muy pocas ganas de dormir. No tengo ganas de que el día termine así. Bueno, todavía no terminó, pero gran parte sí!
Me gustaría que pase algo...que me deje pensando toda la semana...para no aburrirme. Para delirar un poco en el metro o el Transantiago, y reirme sola en la pega. Pero viendo y considerando que es casi la una de la mañana de una hermosa y cálida madrugada de Martes y nada va suceder, me voy a descansar hasta que me duela la cama de tanto dormir.
Hasta la próxima!.

viernes 18 de noviembre de 2011

Bla bla bla


La gente normal-tirando pa fome, te agarra y te dice: "yo soy así, yo soy asá". A lo mucho te la pueden complicar un poco y decirte: "yo soy así cuando tal cosa, pero cuando tal otra soy asá"...

A mí, hablar con ese simplismo siempre me resultó - desgraciadamente - imposible. Si yo quisiera explicarme, primero tendría que conocerme del todo. Y como eso resulta dificil y LATERO, la única opción que me queda es hablar sobre mi personalidad y de como cambia según las circunstancias mas frecuentes.

Por ejemplo: "yo soy ASÍ en el momento tanto y salvo que suceda otro acontecimiento en otro momento en cuyo caso dejo de ser ASÍ, para empezar a ser ASÁ. Pero si alguien viene y me dice alguna cosa pesada; tengo dos opciones que abarcan el 90% de los casos mas probables: A) así y así o B) así y asá. Eso en primer lugar. En segundo lugar, supongamos que yo...bla bla bla..etc.,etc.,etc.,".

Osea que mis problemas son fundamentalmente dos:

1) me siento demasiado compleja como para entenderme y consecuentemente explicarme.
2) me complico demasiado las cosas porque ni a mí ni a nadie le interesa saber con exactitud como diablos soy y como mierda me comporto según cada circunstancia sea ésta probable o no.
Y eso cansa... La dura que cansa.

domingo 16 de octubre de 2011

Back to the bló


Tratar de disimular mi locura es uno de los desafíos más exigentes que me he propuesto a lo largo de mi escuálida existencia.

Y lo he venido llevando con una perfomance bastante aceptable y piola, pero últimamente...

Ultimamente no puedo esconder lo que llevo en mi corazoncito: detesto a la especie humana con desenfrenada pasión. Así, sin más ni más.
Debo señalar que no es la primera vez que me propongo este desafío; es la segunda. Por lo que haciendo uso de un registro de datos lo suficientemente confiable llegué a la conclusión de que puedo parecer una persona ligeramente normal por un lapso menor al año calendario. Pasado ese periodo el demonio se escapa de mí cada vez que alguien, dos puntos:

- dice una pelotudez.
- hace una pelotudez
- piensa una pelotudez.
- Actúa como pelotudo (a)
Es verdad, he tratado de disimularlo; más, últimamente ha sido mucho más dificil... Lo confieso, querido Bló. Ya se acerca la época del año en que me vuelvo intolerante total y se terminan las complacencias.
La verdad existen muchos otros eventos que me exasperan, muchas tonteras humanas que sacan mi lado más oscuro, pero la dura, no tengo ganas de seguir enumerando y la lista sería larga, a pesar de que enumerar es una de las cosas que más me gusta hacer en la vida...

martes 4 de octubre de 2011

OTRA VEZ...

Anoche, mientras estaba por dormirme tuve un pensamiento que quise dejar plasmado acá. Pero ahora, al despertar, me lo olvidé. Hice todo el esfuerzo posible para no olvidarmelo anoche y para recordarlo hoy. Pero no hubo caso. Estoy harta de que las cosas se me pierdan. Mi cerebro es como esos muebles antiguos llenos de cajones donde se esconden documentos para siempre.
Así, antes de cerrar los ojitos me dije: hay que reactivar el bló.Cueste lo que cueste, no puedes dejar que ideas brillantes como esta se pierdan en el limbo de tu cabezota. Clo, mañana será demasiado tarde...
Y decidí, retomaré este cuchitril, volveré a mis inconexos post; plasmaré mis más aún bizarras listas top TEN; y lo más importante, NUNCA MÁS PERDERÉ UNA IDEA DE IMPRESIONANTE BELLEZA POÉTICA COMO LA DE ANOCHE, je.

jueves 14 de abril de 2011

Mentiras: mi crimen organizado


Odio las mentiras organizadas del tipo: "le vamos a decir que se echó a perder el teléfono" o "cuando te pregunte, le decís que no vine, ya?".

Causas por las que suelo odiarlas:
  • Porque siempre termino siendo la autora material de la mentira.
  • Porque no me gusta mentir.
  • Porque no me gusta que los demás me vean mintiendo.

Una vieja teoría que he plasmado a lo largo de mi vida afirma que una vez que una persona te ve actuando una mentira, después le resulta mucho mas fácil darse cuenta cuando le estás mintiendo.

Esto es:

  • Porque siempre hay algún agilao (a) que le dice a la víctima: "si yo hablé con ella y el teléfono funcionaba de lo más bien" (leáse con tono de voz estúpida).
  • Por que si la mentira se descubre me veo en la necesidad de delatar al autor intelectual.
  • Por que cuando uno es el autor intelectual y material de la mentira tiene el control de todas las variables de la situación y no tiene que andar pensando en todos los pelotudos (como el del punto anterior) que pueden aparecer inoportunamente.
  • Porque si te pillan, eres el autor material e intelectual, y mas encima, crees tener controlada la situación en su totalidad; todavía no estas a salvo de pasar un papelón de aquellos ( la cara delatora).

Por todo lo enumerado anteriormente, y por sentirme cada vez que lo hago una gran boluda resentida, ODIO LAS MENTIRAS ORGANIZADAS.
He dicho.

jueves 17 de marzo de 2011

Leyendo...



Después de varios meses de haberme abandonado a la falta de lectura, esta tarde, en el Metro retomé el hermoso hábito de leer, y qué libro!. Uno que quiero leer desde hace mucho tiempo, el que nunca nadie me regaló. El que me estuvo esperando durante años, en una biblioteca de algarrobo y cubierto por el polvo...
Virginia Woolf me produce con la lectura, lo que Spinetta con la música. Una extraña sensación de tapahuecos. Nada me hace soñar tanto como pensar en la vida de los personajes de sus historias. En esas casas lúgubres con flores en las ventanas, y solitarias y taciturnas damas.
La Señora Dalloway me gusta. Siempre supe que me iba a gustar, sin embargo no puedo hablar con mucha certeza porque no voy ni por la décima parte del libro. Pero después de leer algunas páginas me quedo pensando en la historia, la ciudad (Londres bellamente retratado), los personajes...Esa es señal de que el libro produce algo en mi. Lo mismo que me pasa con las películas. Hay películas que miro y nunca mas acuerdo de haberlas visto, y otras, en las que me quedo pensando un par de días... Incluso años.
Cuando termine el libro, volveré acá y terminaré mi post...